La parálisis de la producción cervecera causa polémica desde principios de abril, cuando Heineken y Grupo Modelo detuvieron sus plantas tras la emergencia sanitaria que decretó el 30 de marzo el Gobierno mexicano, que suspendió industrias no esenciales como la de bebidas alcohólicas.
Aunque dijo “entender los dilemas y la complejidad” de las decisiones, Mascarua cuestionó que su industria no se considere un sector esencial, incluso en el plan hacia “la nueva normalidad” que el Gobierno presentó esta semana e iniciará el 1 de junio.
“La industria cervecera en México, el haber sido cerrada, es una excepción a nivel mundial. Prácticamente cuatro o cinco países solamente fueron los únicos que cerraron la industria cervecera, entonces francamente sí nos tomó por algo de sorpresa”, manifestó.
La importancia de la cerveza en México radica en que es el primer exportador y el cuarto productor de esta bebida a nivel mundial, detalló Mascarua, también vicepresidente de Asuntos Corporativos de Heineken México.
Con 124,5 millones de hectolitros producidos en 2019, de los que se exportaron 40,1 millones por un valor de 4.858 millones de dólares, la cerveza representa la cuarta parte, el 25 %, de las exportaciones agroindustriales en México, ahondó.